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19 - Sep - 2017

Practicar un deporte nos mantiene sanos y en forma, tengamos la edad que tengamos. Pero nuestros deportistas favoritos se preparan a conciencia para evitar problemas musculares. Más de seis millones de europeos al año reciben tratamiento hospitalario por lesiones deportivas, y un 40 por ciento de estas se producen fuera del deporte organizado.

Aproximadamente una tercera parte de las lesiones deportivas en Europa afectan a adolescentes y adultos jóvenes (16-24 años de edad) y la mayoría (60%) se producen en deportes de participación. Las lesiones domésticas, de ocio y en el deporte suponen el 73% de todos los percances que se tratan en los hospitales.

Los deportes de balón en equipo suponen el 44% de todas las lesiones deportivas que requieren tratamiento médico. De ellos, el fútbol es el deporte que causa la mayoría de estos daños.

Así pues, ¿qué tenemos que hacer para seguir en el campo practicando nuestros deportes favoritos?

 

Tu cuerpo

Por muy en forma que estés, o aunque vayas a hacer poco ejercicio, el calentamiento es esencial. Haz estiramientos suaves y ejercita los músculos entre 5 y 10 minutos como mínimo. Pero no tengas prisa: empieza lentamente y aumenta la intensidad gradualmente. El periodo de enfriamiento es igualmente importante. Aunque estés deseando ir a la ducha, dedica los últimos 5-10 minutos a algún ejercicio suave, como caminar.

Escucha a tu cuerpo, conoce tus limitaciones físicas y si eres de mediana edad o más, no fuerces la máquina. Antes de iniciar una nueva actividad deportiva, o si has estado un tiempo sin practicar ejercicio, empieza lenta y paulatinamente. Ve haciéndote más resistente y adquiere fuerza progresivamente. Los ejercicios de estiramiento después de jugar o practicar deben estar en el plan de ejercicios diarios de todo el mundo.

Recuerda beber mucha agua: los líquidos son esenciales, puesto que la deshidratación puede reducir las aptitudes mentales y físicas.

 

Planifica y prepara

En algunos deportes, especialmente en los que implican contacto físico, es imprescindible utilizar el equipo adecuado para proteger las partes vulnerables del cuerpo. No olvides utilizar un calzado resistente, ya que puede ayudar a evitar torcerte el tobillo. En muchos deportes, puedes aprender técnicas que reducen enormemente el riesgo de lesiones en músculos, tendones y huesos. Si vas al gimnasio, los monitores pueden aconsejarte sobre el uso del equipo de manera segura y efectiva.

Los ciclistas deben usar guantes acolchados, asegurarse de que las muñecas no se encuentran por debajo del nivel del manillar, cambiar la postura de agarre para evitar el esfuerzo continuo en los mismos músculos, y estirar manos y muñecas antes de circular.

Los jugadores de golf no deben limitarse a coger el palo y golpear, sino que deben ceñirse a una rutina de estiramientos/flexibilidad cada vez que jueguen, y golpear unas cuantas bolas de golf con todos los palos.

Los corredores deben comprobar que los calcetines se ajusten bien para evitar ampollas y roces, asegurarse de que el calzado cuenta con buenas plantillas y que estas no se han torcido ni gastado.

No eres un superhombre o una supermujer. No hay nada malo en tomarse descansos durante la práctica y el juego. Y programa tiempo de descanso sin entrenamientos, al menos un día a la semana y un mes al año.

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